Díaz Polanco les repitió que cuando llegó a la dirigencia en noviembre de 2024 prácticamente no había partido. Sólo desorden y estaba quebrado. Las arcas vacías. Así lo dejó Sebastián Ramírez, su antecesor, hoy director del Fondo Nacional de Turismo (Fonatur) con la presidenta Claudia Sheinbaum. FOTO: Especial
Díaz Polanco les repitió que cuando llegó a la dirigencia en noviembre de 2024 prácticamente no había partido. Sólo desorden y estaba quebrado. Las arcas vacías. Así lo dejó Sebastián Ramírez, su antecesor, hoy director del Fondo Nacional de Turismo (Fonatur) con la presidenta Claudia Sheinbaum. FOTO: Especial

Mensaje Político


Alejandro Lelo de Larrea


Ya con el espaldarazo del alto mando para continuar como presidente de Morena en la Ciudad de México, Héctor Díaz Polanco se reunió el miércoles con diputados federales de la capital del país, con quienes la historia fue más o menos la misma que con los legisladores locales, la semana previa.

Les repitió que cuando llegó a la dirigencia en noviembre de 2024 prácticamente no había partido. Sólo desorden y estaba quebrado. Las arcas vacías. Así lo dejó Sebastián Ramírez, su antecesor, hoy director del Fondo Nacional de Turismo (Fonatur) con la presidenta Claudia Sheinbaum.

Díaz Polanco no mencionó por nombre a Ramírez, pero la expresión sobre las arcas vacías comunicó exactamente lo que pretendía: esa gestión no aguantaría ni la más leve auditoría. Es el as que sacó debajo de la manga Díaz Polanco desde la semana anterior, para asirse al cargo.

Sin duda, su respaldo más importante es del presidente emérito, de quién es amigo y asesor desde hace más de dos décadas, porque incluso forma parte de este bloque de izquierdistas del Foro de Sao Paulo, fundado por Fidel Castro y otros mandatarios en 1990, que aglutina a más de 120 partidos de América Latina y El Caribe. En 2019 se refrendó este bloque en Puebla.

La semana anterior trascendió con fuerza la versión de que supuestamente Sebastián Ramírez –y por ende Claudia Sheinbaum– iban a recuperar el control del partido en la capital, con quien fuera su asistente cuando presidió Morena entre 2022 y 2024. Me refiero a Paulo García, hoy diputado local y vocero del grupo parlamentario de Morena.

Sebastián Ramírez presume que, como dirigente del partido en el 2024, Clara Brugada ganó la Jefatura de Gobierno con más del 50% de los votos y consiguieron la mayoría en el Congreso de la Ciudad de México.

Sin embargo, lo que no dice son dos cosas que no le convienen. La primera: esa elección de 2024 en la CDMX no la condujo él. Fue comandada por el mismísimo presidente López Obrador y operada desde la dirigencia nacional con apoyo del gobierno federal. Así que de ninguna manera hay logro de Sebastián Ramírez, por lo que no hay experiencia que transferirle nada a Paulo García.

Ellos dos no son ni ideólogos, ni estrategas, ni operadores electorales. El mejor ejemplo: ninguno de los dos ha ganado una elección en su vida. El primero compitió en el 2021 por un distrito de Coyoacán y perdió; Paulo García lo mismo en el 2024, y también perdió, pero llegó al Congreso gracias a la sobrerrepresentación que le concedió el Instituto Electoral de la Ciudad de México (ICEM) a Morena y la 4T. Entre 2021 y 2024, Paulo fue concejal en Coyoacán, a donde llegó de lista de partido, no por votos que haya ganado.

En el contexto actual que enfrenta el gobierno de la 4T, un personaje como Díaz Polanco le genera autoridad moral al partido, y vaya que la necesitan y más todavía porque la tormenta va a ser muy larga. El esquema operativo de la elección la va a operar Morena desde el Gobierno federal, el local y el partido a nivel nacional.

A Díaz Polanco lo respetan en Morena. Ha sido y es su consciencia. Durante un largo trecho encabezó la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia. A prácticamente todos les tiene una historia o expedientes en el cajón. Seguro también tiene las cuentas claras y no tan claras de la administración de su antecesor.

El plan que hoy ha cobrado fuerza de nuevo en Morena Ciudad de México es que Díaz Polanco concluya en noviembre el periodo de 2 años para el que fue electo. Para entonces ya se habrán definido las candidaturas para las Alcaldías, lo que ocurrirá en septiembre, y en el penúltimo mes del año las de diputaciones locales y concejalías. En ese momento, por congruencia, Díaz Polanco ya no debería buscar la reelección, pues él mismo ha dicho que no está de acuerdo con ese modelo inercial, pero puede asegurarse una curul por la vía plurinominal.

Lo que sin duda requiere Morena Ciudad de México es una estrategia de comunicación para el control de daños porque será una noche muy prolongada. Además, deben reforzar el mensaje positivo del partido y exhibir las debilidades y errores de sus adversarios. Eso lo ha hecho bien Paulo García desde su Chilanguera dominical, y bien podría ocupar un cargo de esta naturaleza en el partido. Pero no lo vislumbran como presidente, al menos por ahora. Lo veremos.

Redacción

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