Como aquí lo anticipé desde hace más de una la semana, la comparecencia del alcalde de Miguel Hidalgo, el panista Mauricio Tabe resultó prácticamente un día de campo, porque no le sacaron pancartas, ni lo cambiaron de salón de última hora, ni le llevaron provocadores a gritonearle. FOTO: Especial
Como aquí lo anticipé desde hace más de una la semana, la comparecencia del alcalde de Miguel Hidalgo, el panista Mauricio Tabe resultó prácticamente un día de campo, porque no le sacaron pancartas, ni lo cambiaron de salón de última hora, ni le llevaron provocadores a gritonearle. FOTO: Especial

Mensaje Político


Alejandro Lelo de Larrea


Como aquí lo anticipé desde hace más de una la semana, la comparecencia del alcalde de Miguel Hidalgo, el panista Mauricio Tabe resultó prácticamente un día de campo, porque no le sacaron pancartas, ni lo cambiaron de salón de última hora, ni le llevaron provocadores a gritonearle. Y tampoco los cuestionamientos que le hicieron le pegaron en su centro de flotación. Puede decirse no sólo que salió ileso, sino que les ganó.

Esto, a pesar de que Morena mandó a los legisladores de su bancada que suelen ser los más rijosos e incisivos. Incluso uno iba disfrazado: Paulo García, quien a pesar de ser el vocero de la bancada de su partido, registró su participación como del PT. Pero tampoco le cuestionó nada de impacto.

¿Dónde quedó toda la beligerancia de aquel grupo de diputadas y diputados de Morena que el año pasado le atizaron con furia a Tabe? Aquella vez lo querían meter en un pequeño salón donde lo esperaban con mantas y pancartas para colocarlas detrás de él y tomarle fotos. Este lunes, hasta pareciera que legisladores ya no están en la bancada. En realidad, a todos los aplacaron porque, literal, el horno no está para bollos: a una pancarta contra Tabe, tres contra la presidenta Sheinbaum. Mejor suavecito. Algunos cuestionamientos, fundados o infundados, pero nada mayor.

En los alrededores del Congreso de la Ciudad de México se actuó con mucha prudencia y con un operativo de unos 50 policías que resguardaban el inmueble, en especial haciendo valla para la llegada del alcalde Tabe. No era como algunos dicen para amedrentarlo, sino al contrario. Conociendo cómo se manejan sus ex amigos, el presidente del Congreso, Jesús Sesma decidió solicitar el respaldo de los oficiales.

Para acabarla de amolar, en el contexto del inicio de la comparecencia, en Morena había caído como balde de agua helada la noticia de la renuncia de su secretario de Organización a nivel nacional, Andy López Beltrán. Se dijo que es porque competirá por una diputación federal, pero para eso falta mucho tiempo. En realidad, sabe de la apabullante derrota que les viene en Coahuila y baja el perfil ante las duras investigaciones en Estados Unidos. La decisión reduce los costos para Morena.

Cómo era de esperarse, el ex alcalde de Morena en Miguel Hidalgo, el diputado Víctor Hugo Romo se lanzó contra Tabe, pero sólo tuvo una intervención. Acaso sin percatarse, se proyectó cuando le preguntó a Tabe si ya había acudido a una terapia para poder superar el miedo y esta vez sí asistir a la comparecencia. La realidad es que, quizá quien requiere la terapia es Romo, porque más de cinco años han transcurrido desde que perdió en Miguel Hidalgo y no lo supera.

En su alocución, Romo le sacó las mismas críticas de siempre a Tabe. Parecía novedoso eso de que en un año faltó más de 120 días a laborar. Pero no ofreció pruebas. A pesar de todo, alegó que por esa simple razón si se tratara de un trabajador, ya debería haber sido despedido.

Tabe, quién suele ser mecha corta, no sé enfado y dio una respuesta letal: a quién despidieron de la Alcaldía, dijo, fue a Romo y a su partido en las elecciones de 2021, y en cambio lo eligieron a él, y le refrendaron el contrato en 2024. Argumento basado en los hechos.

También parecía interesante el planteamiento de la diputada Cecilia Vadillo, –quien se quiere zafar de la responsabilidad de ser candidata a la MH, porque sabe que va a perder–, de que la administración de Tabe le dedicaba más recursos a Las Lomas de Chapultepec que otras colonias populares, como la Pencil. Sin embargo, el argumento de la legisladora carecía de al menos tres elementos fundamentales comparativos: la aportación de cada una de las zonas a las arcas de la CDMX; el número de habitantes y la extensión territorial.

Tabe se fue por la respuesta más fácil de bote pronto: que en Las Lomas de Chapultepec hay recursos adicionales que generan los parquímetros y esos se invierten en la zona, y por eso en unas colonias se invierte más.

Y así como fue su llegada, entre porras, batucada y cánticos, fue la retirada de Tabe. Se fue con la convicción de que esta vez le ganó a la bancada de Morena, con la cereza del pastel: Romo y Badillo, que se han servido con la cuchara grande contra Tabe, tuvieron que apechugar la línea de bajarle a su beligerancia. Un buen pasito de Tabe hacia el 2030. Lo veremos.

Redacción

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