Tan sólo en el 2023, durante los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Martí Batres, la Secretaría de Desarrollo Urbano (Seduvi) de la CDMX, que encabezaba Carlos Ulloa, autorizó 975 “Manifestaciones de Construcción”, por supuesto incluida la aprobación de “factibilidad” del Sistema de Aguas de la Ciudad de México. Esto, tan sólo en la Demarcación Territorial de Azcapotzalco. FOTO: Archivo CDMX Magacín
Tan sólo en el 2023, durante los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Martí Batres, la Secretaría de Desarrollo Urbano (Seduvi) de la CDMX, que encabezaba Carlos Ulloa, autorizó 975 “Manifestaciones de Construcción”, por supuesto incluida la aprobación de “factibilidad” del Sistema de Aguas de la Ciudad de México. Esto, tan sólo en la Demarcación Territorial de Azcapotzalco. FOTO: Archivo CDMX Magacín

David Polanco


Tan sólo en el 2023, durante los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Martí Batres, la Secretaría de Desarrollo Urbano (Seduvi) de la CDMX, que encabezaba Carlos Ulloa, autorizó 975 “Manifestaciones de Construcción”, por supuesto incluida la aprobación de “factibilidad” del Sistema de Aguas de la Ciudad de México. Esto, tan sólo en la Demarcación Territorial de Azcapotzalco.

Lo anterior, de acuerdo con información de la propia Seduvi, instancia responsable de autorizar lo que antes se conocía como “licencias de construcción”, y hoy se llaman “Manifestaciones de Construcción”, permisos que otorgó a mansalva Ulloa, muy cercano a Claudia Shienbaum, quien hasta hace unas semanas era todavía titular de Seduvi, y hoy es candidato a diputado federal por un distrito de Tlalpan. ¿Federal? Sí, por supuesto, de esas diputaciones que dan fuero.

De acuerdo con las leyes vigentes, las “Manifestaciones de Construcción” se deben registrar ante la Ventanilla Única de las Alcaldías, una vez que Seduvi dictamina favorablemente el “Estudio de Impacto Urbano” –con el visto bueno de Semovi, Sedema, SGIRyPC–, previo a la “factibilidad de agua otorgada por el Sacmex, que también es instancia del Gobierno de la CDMX.

Por ello es que a veces pareciera que las alcaldías son las que otorgan los permisos de obra, pero la única atribución de estas es revisar la documentación presentada y prevenir si hay alguna inconsistencia, y generalmente subsanan los constructores, porque ya cumplen con lo más importante, que es la aprobación del Impacto Urbano, por parte del Gobierno capitalino.

La Ley establece que, según el tamaño del desarrollo, pero también si es particular, del INVI o de Servimet se solicite la opinión a la alcaldía. De acuerdo con una revisión de los 975 permisos otorgados por Sheinbaum y Batres para Azcapotzalco durante 2023, en todos los que se le consultó a la alcaldía, su opinión fue en sentido negativo. Sin embargo, esa opinión no es “vinculante”. Es decir, los constructores no están obligados a cumplirla. En pocas palabras, la opinión de la alcaldía no cuenta, por lo que al mismo tiempo no es su responsabilidad que haya 975 “Manifestaciones de Construcción”, sino del Gobierno de la Ciudad de México.

Otra debilidad para la alcaldía, es que con la “Manifestación de Construcción” pueden empezar a edificar, y si hay alguna inconsistencia o irregularidad en el camino es posible subsanarla, pero no se les puede frenar la obra.

En este caso, de las 975 “Manifestaciones de Construcción” y supuesto “cártel inmobiliario” en Azcapotzalco que acusan los morenistas y sus aliados al gobierno de Margarita Saldaña, del PAN, en realidad tendrían que voltear hacia Sheinbaum y Batres, quien pareciera el más interesado en que su candidata Nancy Núñez gane la alcaldía. ¿Será por los permisos de los depas? ¿También tendrá que ver eso en que Batres va al menos un par de ocasiones a la semana a Azcapotzalco? Son preguntas.

David Polanco

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