Este año, Morena habrá de recibir 143 millones 670 mil pesos, mientras que al PAN le tocan 132 millones 891 mil pesos, más que el doble de su aliado el PRI, que apenas alcanza 62 millones de pesos. FOTO: Especial
Este año, Morena habrá de recibir 143 millones 670 mil pesos, mientras que al PAN le tocan 132 millones 891 mil pesos, más que el doble de su aliado el PRI, que apenas alcanza 62 millones de pesos. FOTO: Especial

Glorieta de Colón


Aunque le hagan la chillona, los panistas también son ricos. Sí, en realidad no llega ni al 10% la desventaja que han tenido en 2025 y 2026 en el financiamiento público respecto de Morena, que supuestamente es el partido hegemónico. Este año, Morena habrá de recibir 143 millones 670 mil pesos, mientras que al PAN le tocan 132 millones 891 mil pesos, más que el doble de su aliado el PRI, que apenas alcanza 62 millones de pesos. El año pasado, también le fue muy bien a los panistas. Tuvieron recursos por 127 millones 425 mil pesos, y Morena 137 millones 760 mil pesos. Lo que levanta enormes interrogantes es en qué se gastan el dinero, ojalá informaran a detalle sin que se les solicite, para que haya plena transparencia. Seguramente serán gastos operativos, rentas, personal… ¿y lujitos? No vaya a ser que haya algún caso como el de Martí Batres cuando era presidente de Morena, que tenía a su contratista favorita de hasta 500 mil pesos mensuales: Lyssette Jiménez Medina, sobrina de quien era secretario de Finanzas del partido, Marco Antonio Medina Pérez, operador financiero de Batres, quien incluso fue investigado por la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena. Por cierto, hay que cuidarles las manos, porque ahora resulta que como director general del ISSSTE, Martí Batres designó de tesorero General a Medina Pérez. Sería interesante que por ahí nos diga la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno si por ahí les apareció otra vez una proveedora o proveedor favorito.

 

El bocón exconsejero

Vaya que el ex consejero jurídico del Gobierno de la Ciudad de México, Néstor Vargas abusa del poder, pero además es bastante fantoche y verborreico. Ahora se jacta que gracias a él hay dos candidatas que pueden competir para ser consejeras del INE. El primer caso es el de Patricia Avendaño, presidenta del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), su ex esposa. También dice que impulsa a Iris Crystal Monroy Romero, su actual esposa. Lo cierto es que ella no estudio mucho que digamos para el examen de evaluación para el cargo, porque se sacó apenas 71/100. Avendaño obtuvo 80/100. Vargas es la cuota de la presidenta Claudia Sheinbaum en el Órgano de Administración Judicial federal.

 

FOTO: Especial

Redacción

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