‘Acero vegetal’ en las mesas mexicanas – Circulo Digital
close
Nacional

‘Acero vegetal’ en las mesas mexicanas

FB_IMG_1573672747940

 

+Bambú: madera del pobre en Asia, alternativa alimenticia en nuestra gastronomía

+Planta noble de los pandas de consumo humano

+Útil para sustituir plástico y otros materiales contaminantes

Ciudad de México 02 Diciembre (MENSAJE POLÍTICO/CÍRCULO DIGITAL).- En los últimos diez años, en el estado de Puebla, se han impulsado las primeras plantaciones comerciales para promover un novedoso cultivo, bambú, y las alternativas de negocios derivados de esta planta. Del 2008 al 2019, se han establecido más de 450 hectáreas en la región de la Sierra Nororiental del Estado con dos especies principales: Bambusa oldhammi y Guadua angustifolia.

El producto de estas plantaciones se destina a la industria de la construcción y vivienda rural, hoteles y restaurantes, mobiliario, artesanías, papel, cerveza artesanal y tutores para cultivos agrícolas, así como desarrollos ecoturísticos establecidos en diversos municipios de la Sierra Nororiental, explicó Mauricio Mora Tello, productor e impulsor del cultivo de bambú.

¿El bambú se come?

Para la mayoría de las personas, el bambú es comestible sólo por los osos pandas. ¿Se imagina comiendo bambú en tamales, helados, aguas frescas, pan, pasteles, conservas, como botana salada, en atole, en cerveza, mermeladas y tantos platillos como alcance su imaginación?

Mauricio Mora, respondió:

“La parte comestible del bambú son los brotes de bambú jóvenes, la parte de la planta que emerge para convertirse posteriormente en culmos o cañas. Estos brotes se encuentran por debajo del suelo, son producidos por el rizoma del bambú.

Su forma es cónica y de textura suave y crujiente, tiene hojas caulinares que lo envuelven, las que generalmente, se irán perdiendo a medida que el brote crezca y madure el culmo.

Es un subproducto alimenticio de alto valor comercial que puede ser aprovechado simultáneamente con la producción de culmos o cultivado sólo para la obtención de brotes”.

Proyecto alternativo

De acuerdo con Mora Tello, este proyecto nace para promover una nueva actividad económica en torno al cultivo del bambú, enmarcada en el tema de la soberanía alimentaria:

“Buscamos que el bambú y sus brotes comestibles se conviertan en una actividad económica rentable, de importancia en la región (con significado económico y hasta cultural), fortaleciendo la economía social de las comunidades. E impulsando la cultura de la producción, transformación y consumo de brotes comestibles (Bamboo Shoot) entre las mismas, dentro de un esquema formativo e integral que busca además contribuir con productos que reduzcan la huella de carbono.

Además el uso de brotes de bambú puede ayudar en el desarrollo económico de la sociedad al promover la seguridad alimentaria, especialmente en las zonas rurales y con ello, se busca generar un desarrollo inclusivo y sostenible de la cadena de valor del bambú en México fomentando el impulso de la misma para los pequeños agricultores”.

¿A quiénes ha beneficiado su cultivo?

En Puebla, ha beneficiado a las comunidades con vocación para el cultivo de bambú y que buscan diversificar sus producciones, generando una actividad alterna a lo que ya se tiene: café, cítricos, plátano, pimienta, entre otras.

El proyecto permitirá a los pequeños agricultores ganar más participación a lo largo de la cadena productiva del bambú a través de la conformación de una red de proveeduría de materia prima para ingresar a nuevos mercados, reactivando con esto las plantaciones de bambú qué en los últimos años se han tenido en el abandono por falta de mercado y de apoyos estratégicos del sector público para fortalecer esta cadena productiva en Puebla y México.

Según explica Mora Tello, ofrecen asistencia técnica en el campo de la producción de (brotes) bambú con el objetivo de cumplir con los estándares fundamentales de producción sostenible de bambúes (brotes comestibles), centrándose en mejorar la capacidad de las pequeñas familias en la transformación y comercialización de los brotes comestibles en sus diferentes subproductos (encurtidos, conservas y deshidratados) con la finalidad de aumentar el valor agregado y la competitividad de los productos de bambú.

¿Quiénes podrían cultivarlo?

Los pequeños y medianos productores de bambú en aquellas regiones con agua suficiente para el cultivo del bambú en México.

También por personas en el área urbana qué tengan bambú (de las especies comestibles) en su jardín de traspatio para consumo familiar.

Sin apoyos gubernamentales

Al inicio del proyecto descrito, los productores contaron con un apoyo de la extinta Sagarpa, hoy Seder, pero sólo fue el capital semilla para la construcción de la microindustria-escuela (centro de procesamiento in situ).

Más allá de eso, el gobierno no le ha dado continuidad a pesar de tener proyectos concretos de alcance económico-social importante, ya que carecen de visión estratégica y voluntad de apoyar proyectos productivos qué impliquen innovaciones alimentarias.

¿Qué alcance pretende?

En primera instancia un alcance regional y estatal, para poder llegar a un ámbito nacional e internacional.

Mora Tello estimó que el cultivo de bambú a gran escala es posible, considera que para su grupo de trabajo su “misión es fortalecer y desarrollar la cadena de valor del Bambú en México, particularmente en la Sierra Nororiental y Norte de Puebla, beneficiando actualmente a las primeras 20 familias de productores de bambú de la Sierra Nororiental de Puebla mediante un esquema de producción sostenible así como un esquema justo de comercialización, cuidando la trazabilidad del producto desde su cultivo (el establecimiento de plantación), hasta su procesamiento y consumo.

“Es una estrategia de bienestar social innovadora, dirigida a las familias rurales en situación de pobreza económica y alimentaria, con condiciones precarias para la producción de alimentos de auto consumo y falta de acceso a fuentes de riqueza complementarias, y que integra además los tres factores del desarrollo sostenible y que son aspectos Ambientales, Sociales y Económicos”.

Es un modelo de trabajo basado en generar economía local a partir del Bambú a través de emprendimientos locales sostenibles”

¿De dónde surgió la idea?

La idea surge en principio después de un viaje a China al recibir una beca por parte el ministerio de comercio de ese país para una estancia de 2 meses y medio donde se visitaron empresas y desarrollos con bambú en diversas áreas, entre ellas la de bebidas y alimenticia.

El modelo que tienen en China es un modelo a gran escala para exportación principalmente.

También existen otros modelos de desarrollo rural en varios países de Asia tales como India, Japón, Corea del Sur, Tailandia, Filipinas, Vietnam, Myanmar y Australia en donde se trabaja a menor escala implementado baja tecnología enfocada a la producción de brotes comestibles de bambú y su transformación en diversos productos y hasta en bebidas con resultados importantes.

La intención es desarrollar nuestro modelo bajo nuestras condiciones particulares agroecológicas (clima, suelo, altitud, latitud, pluviosidad) y socioeconómicas de las comunidades rurales con vocación para el cultivo de bambú en Puebla y en otros estados del país.

Otro punto a resaltar es la importancia de proporcionar alternativas de alimentación disponibles localmente, de bajo costo, y de alto valor nutricional, como lo son los brotes comestibles de bambú (Bamboo shoot).

Las Jornadas de Brotes comestibles y la experiencia internacional reciente.

Actualmente se comenzaron a realizar las primeras Jornadas de brotes comestibles de bambú en la Sierra Nororiental del Estado de Puebla, zona productora de Bambú. Es un evento único en el país abierto al público en general interesado en descubrir y conocer un nuevo alimento para México, versátil, con alto valor nutricional, y con potencial de transformación en diversos productos alimenticios novedosos.

Lo hacen a través de talleres dirigidos al público interesado en descubrir el arte de la conservación de alimentos y la preservación de brotes de bambú cómo estrategia para la seguridad alimentaria.

La búsqueda de nuevas opciones alimentarias con potencial nutritivo, para la producción y el consumo entre las poblaciones rurales, se vuelve fundamental siendo relevante motivar que las comunidades rurales aprendan a aprovechar los brotes de variedades de bambú disponibles en la región para incorporarlas a su dieta local en un alimento con un valor nutricional alto y que como ganancia adicional proteja el medio ambiente, diversificando las especies de bambú que se cultiven.

Su fin es obtener una alimentación más saludable, contribuyendo a mejorar la economía familiar y su disponibilidad de alimentos tanto en cantidad cómo en calidad, siendo éste el primer eslabón de la cadena de la seguridad alimentaria y nutricional.

Para los impulsores del cultivo de bambú, la planta es un recurso natural y ecológico con un sinfín de aplicaciones. Ya en la antigua civilización oriental se le daba uso en muchos aspectos de la vida diaria.

Incluso puede afirmarse que, de un modo u otro, el bambú forma parte de la vida y la cultura del pueblo asiático.

El llamado “acero vegetal”, está presente en forma de suministro de materiales de construcción, la música, la calefacción, la ropa o el mobiliario y la alimentación.

Así, el bambú puede utilizarse también como elemento biodegradable cuya utilidad puede sustituir al plástico y otros materiales contaminantes.

Círculo Digital

The author Círculo Digital